El día ha amanecido tibio, con calor asfixiante. Ya tengo la ropa que me voy a poner encima de la silla, preparada, es como si fuese a jugar yo. Tengo dos tipos de lágrimas reservadas. Sensaciones inefables. Dejo un vídeo para quien necesite motivarse un poco más. Y cómo no, los onces de nuestro último gran momento.
domingo 11 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada